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2.11.10

Otra vez yo

Asumo las cosas como son y sigo. Me gustaría aunque sea sentir odio para poder hacer maldades. Pero obviamente eso no me haría sentir mejor, tal vez solo me divertiría un rato y después me sentiría mal de nuevo. Pero no puedo dejar de pensar en cuaaaanto puede cambiar una persona de un día para otro. No que cambie la persona, sino que yo la vea totalmente distinta. Lo que uno hace y dice, habla mucho más de uno que el contenido de lo que en sí está diciendo. Y me pega como el orto. Pero ya es normal eso, ya me río de eso, ya no voy a llorar por eso, ya no me importa eso. Un tropezón no es caída y darme la cabeza contra la pared no me va a parar, sobre todo porque tengo mil manos que me sostienen y me tiran para arriba. Lo único que todavía no puedo superar es esta canción, escuchen la letra:


Es un golpe bajo y la pasan todo el día en la radio. Pero esa no es la cuestión. Hablaba de esto de que las palabras se desvanecen y lo único que queda son los actos y las maneras de manejar las cosas. Y por suerte me rodeo de gente que se porta bien. Desde un chabon que conocí hablando por teléfono en el trabajo y sabe que decirme, pasando por mi mamá que respeta mi silencio, hasta mi mejor amiga que está conmigo en cuerpo y alma cada vez que la necesito.
A mí, por suerte, sí se me aplica mi frase favorita you only get what you give.
Y porqué carajo sigo hablando de este tema? Fue, ya volví a reirme, a hacer "punta, talón" cuando camino en el trabajo, a cambiarle la letra a las canciones, ya tengo pasaje al norte y bolivia con las pibas, volví a tratar bien a mi mamá.
Y eso de las pibas me hizo acordar a algo:
Ayer Car, el esposo de mamá (que en realidad, todavía no es el esposo, se van a casar en diciembre después de 20 años de convivencia) nos contó que iba caminando por la calle y vio salir de una casa a un tipo con un skate abajo del brazo. Pero era, según Car, un cuarentón, pelado (muy al estilo Juan Acosta) con bermudas y All Star. Lo estaba despidiendo en la puerta de un ph una chica, según Car, "piquetera" y le dijo: Bueno, ya sabés, si pinta que otro día pases a tomar una birra, tocame timbre. Pero si pinta un vinito, traete una copa porque tengo solo una. Cuando Car escuchó eso no pudo contener la risa en sus caras. Y cuando lo contaba tampoco. Fantástico verlo reír. De nuevo todos somos felices en casa.


4 comentarios:

LuGM dijo...

Me dibuja la sonrisa leer las palabras reir, felicidad, tratar bien a mamá (jaja) y demás cosas positivas en una nota tuya. Te amo, en cualquiera de tus estados pero amo saber que volvio el punta taco a costanera =)

asiqueque dijo...

leí tres veces el primer parrafo. hjajajaj re mogo ajaj

Anónimo dijo...

una sonrisa tuya es un milagro, los que te rodean son los bienaventurados

TOtalmente Tildado dijo...

La felicidad no existe..los instantes q se acercan ala felicidad si existen!... queda en vos mover montañas y desenterrar mineros para ecnontrar esos instantes y se hagan consecutivos asi tu instante peude ser una eternidad!...

una cancion no es mas q una simeple letra con ruido que te afecta el corazon..
pero depende del momento en q estas para encontrarte con la cancion, peude q en una terraza vacia con una luna cuarto menguante, q no dice mas q estar ahi y no sirve ni para enamorar ni para llorar!... y es ahi cuando te podes dar cuenta que no duele tanto si simeplemente lo tomas con humor... si a una pendiente le calculas su inversa te queda el factor.. por ende si estas cayendo solo tenes q encontrar su inversa para sacar el factor y poider volar mas alto ...