Se ha producido un error en este gadget.

29.9.11

Del verbo acosar: alerta roja freak enfrente

Previously on muchacity: me pasé la noche en la puerta de una casa mirando artesanías horribles y charlando con un brasilero que era muy tierno y decía haber llegado de Brasil en bicicleta. Yo, enamorada.

Le pasé mi número y al día siguiente me llamó para vernos. Me llamó de un teléfono público porque no tenía ni celular ni teléfono de línea. Me dijo que quería verme y como yo no tenía nada mejor que hacer porque era sábado, le dije que sí. Pero la situación fue bastante incomoda desde un comienzo. El pibe era super meloso, no le entendía un carajo lo que hablaba pero me propuso, con seriedad, irnos a Brasil a conocer a su familia. En bicicleta. Quienes me conocen, saben que yo no voy en bicicleta ni a los bosques de palermo. De hecho no tengo bicicleta. Pero si el chabon se lo estaba tomando serio (y les aseguro que así era), cómo le iba a explicar que era una tremenda pelotudez y que ni aunque fuera (inserte aquí el nombre de un ciclista) iría. O sea, me conoció 12 hs antes, qué le hizo pensar que iba a aceptar eso? Él había planificado todo: íbamos a vivir en el medio de la selva, comer pulpa de frutas que ibamos a recolectar en el Amazonas. Entienden? quería que nos fueramos a vivir al medio de la selva. Yo, que se me para una vaquita de san antonio en el dedo y lloro y vomito, en la selva. Comiendo frutas. No vio mi cara de adicta a la comida chatarra?. No me podía tomar en serio a esa persona, pero estaba ahí, a solas con él proponiéndome eso. Para ese momento ya tenía muy claro que lo único que quería era huir de ese ser extraño. Pero ¿cómo?. No quería romperle el corazón. Digamos, me chupaba un huevo su corazón, no me animaba a decirle lo que realmente pensaba porque soy cagona. Por suerte, siempre tengo un as bajo la manga...

Continuará...


27.9.11

Del verbo acosar: nada termina como empieza

Viste esas noches que no tenes ganas de salir y una amiga te pide que la acompañes al cumple de un amigo de ella en pleno Palermo y te da mucha paja pero por algún motivo decís que si?
Viste cuando llegas a la entrada del lugar y hay mucha cola y decis "esta es la mía, no me van a dejar entrar" pero el cumpleañero baja hasta la puerta y te hace pasar primera?
Viste cuando la entrada a un lugar donde ni queres ir sale $50 y decis "listo, no tengo un pe, no voy a gastar en esta garcha" y el cumpleañero te paga la entrada?
En eso estaba, en un boliche por Palermo con cara de orto rodeada de gente que me interesaba bastante poco, sobria, acalorada, sedienta, apretujada, dormida, aburrida, y sobre todo, bien caraculica. No se como serán sus caras de orto pero la mía es muy evidente. Me transformo en esos granaderos que no se pueden reir ni mover ni rascar la nariz, pero por decisión propia. En eso me doy cuenta de que estar ahí, inmóvil y pasandola mal no tenía sentido y decidí divertirme. Es raro eso de decidir que te vas a divertir de ahora en más, pero tengo una ciclotimia controlada que no se puede creer. Mentira, no controlo una mierda, solo me fui a comprar una cerveza a la barra para, por lo menos, dejar de ver la cara de los gomas que me rodeaban. Y de pronto, no recuerdo bien como (y este es un claro ejemplo de que cuando estoy sobria tampoco me acuerdo de las cosas) me encontré hablando con un pibe. Intentando hablar, para mi él solo emitía sonidos. Hablaba español pero con acento portugués. Lo que podríamos llamar portuñol. Una onda Anamá Ferreira pero con muchos menos años de práctica y mucha mejor pronunciación. Se llamaba (voy a inventar el nombre porque no lo recuerdo) Ronaldinho. No se si es creíble el nombre, pero es mi blog y mi anécdota y yo quiero que se llame así. Resulta que Ronaldinho decía ser brasilero y yo no le creía. Decía vivir viajando vendiendo artesanías y tampoco le creía. Así que me dijo "vení, te voy a mostrar..." y salimos del boliche. Dimos vuelta a la esquina y de adentro de una libustrina sacó un paño envuelto lleno de aros, collares y pulseras hechas con sus propias manos. Muy feo todo, no pude caretearlo. Pero igual me quedé charlando con él hasta las 6 am. Me contó TODA su vida, entendí 1/4, pero me fui a dormir, para no perder la costumbre, sola y enamorada.

Continuará...

23.9.11

Del verbo acosar: etapa previa

En mi corta vida he resaltado por varias razones. Principalmente por cambiar de color y corte de pelo cada dos semanas. Otro día podría mostrarles un video que hice con fotos. Sí, hice un video con fotos con mis distintos pelos y lo subí a youtube. Pero eso es otro tema.
Hoy, por ejemplo, resalté en el trabajo por ser hipocondríaca. Una compañera me dijo ayer que le había agarrado angustia oral y que todo el tiempo tenía hambre. Como hace mucho que no me agarra nada, me tentó. Tan solo un día después me encontré comiendo (apenas terminé de almorzar) pan viejo con salsa golf. Entienden? PAN GOMOSO + SALSA GOLF. Cuando terminé, les recriminé que no me hayan intentado detener. No conforme con eso, fui al kiosco y me compré ese maldito maní con chocolate Shot que me duró 2 minutos y me dio dolor de panza 2 horas. No compartí ni un maní, todos los comí yo. Pero ese también es otro tema.
En mi grupo de amigas resalto por ser la más acosa-hombres. O persigue-hombres. O encuentra-hombres en internet. O no se como ponerle. Una vez, por ejemplo (dejen de leer ahora si ya saben todo sobre el chico que se fue a NZ), conocí un chico en un recital un sábado a la noche. Pegamos onda y volvimos caminando hasta cerca de su casa y charlamos hasta las 6 am. Antes de despedirnos, me pidió mi número. Yo volví a mi casa y averigué su mail y lo agregué al msn. Pasó todo el domingo sin novedades, el lunes sin novedades. El martes era su cumpleaños y le mandé un mail. No se adonde iba contando esta anécdota, creo que lo importante era eso, que me tomé el trabajo de ver uno por uno las direcciones de un mail cadena donde podía estar (por amigos en común) y me agregué a uno al msn. El domingo a las 7 am cuando volví de haberlo conocido.
Pero el tema es porqué dejé de hacer esas cosas. Ya no acoso gente desde el día que me sentí acosada. Si, alguien me acosó. Alguien que al día siguiente de conocerme quería presentarme a su familia... en Brasil....

Continuará...

9.9.11

Ok, tengo que aceptarlo, colgué. Hace un montón que no escribo y es por una razón. Bien podría solamente decir que colgué y nadie haría preguntas, pero les quiero contar la razón. O quiero escribirla para después leerla y que ya no sea solo un pensamiento. Me corrijo, un sentimiento. No se que nombre exacto tiene este sentimiento, pero sepan que es lindo. Es tormentoso, pero es hermoso. Tiene la cuota justa de drama para que sea totalmente disfrutable. Y el equilibrio perfecto entre miedo y ganas de más. Es de esos sentimientos que se adueñan de vos, que te llevan y te traen. Que a veces son el remedio y a veces la enfermedad. Que entiendo de donde viene pero no tengo ni idea adonde va. Que cuanto más me relajo por fuera, más me agito por dentro. Hasta llegué a pensar que era una clase de lazo invisible, fuerza magnética, ovni, o cosa externa a mí, que me lleva, me arrastra. A veces caminando, pero generalmente corriendo. Que me hace chocar con cosas. Que no me deja ver el final, pero me hace querer llegar. Que me siento una soldadito de esos que vienen en un huevo Kinder y Goliat al mismo tiempo. Que me hace desconocer de mí misma. Pero sobre todo, que me hace creerme mucho más. Que me hace desviar la mirada y volver con una sonrisa. No se que es, pero si me ven por ahí, no se asusten si me río como una loca, es necesario que a veces sea así.