Se ha producido un error en este gadget.

19.9.14

Donde está Maru?

Me encontré. De hecho me encontré aún cuando creí que me estaba perdiendo. 
Me encontré cuando tenía miedo. Cuando dudaba de mí. Cuando necesité, y me permití sentirme una basofia. Y ahora me encontré siendo ese yo que tanto extrañaba y no quiero volver a perder de vista.
Está bueno cuando te enfrentas a algo que crees que es un paredón y no es más que un escalón un poquito más alto para seguir subiendo. Hoy no veo techo y tengo ganas de todo. Hace unos meses si alguien decía esa frase me le cagaba de risa en la cara, y acá estoy, exponiéndome a que digan que me parezco al papá de Milhouse cantando "Can I borrow a feeling". Dale, vengan de a uno.
Todo esto viene a que salí de terapia con un muy bien 10 felicitado de Natalia, mi psicóloga. Y salí tan contenta que camino a casa entré a TODOS los locales de ropa, zapatos, lencería y bazares, y no compré nada. No porque no quiera tener cosas nuevas o no me haya gustado absolutamente todo, sino para mantener la coherencia de crisis=compras, no crisis=no compras. Una de las mejores cosas de ser mujer, es poder desquitarse haciendo compras inútiles. "Me fue mal en un examen"--> remerita. "Discutí fuerte con mi novio"--> zapatos. Y así te vas armando el placard. Después cuando vivís sola mechas una ropita, algo para tu casa, dos ropitas, artículos de limpieza.. y esas cosas adultas que no me cierran, pero justo hablaba hoy en terapia del miedo que ya no me da estar creciendo. De como me estoy acostumbrando a la rutina sin querer tirarme a las vías del tren. De encontrarme haciendo cosas de las que siempre huí. Y me confundí un poco... si cada vez veo menos los simpsons, me siento más cómoda en la rutina, no tengo miedo de tener responsabilidades, no compro ropa que no necesito, y me compré una plancha... soy adulta? OH-POR-DIOS, y todavía falta una semana para mi próxima sesión. 
Y otra vez me encontré, soy yo. Me estaba pintando una uña de cada color, mientras entraba a pagomiscuentas.