24.9.09

Ponete alitas para volar

Como si me sobrara el tiempo.
Como si no tuviera otra cosa en que pensar.
Como si no pudiera llamar a Agus o a Luli (que son las únicas que leen) y contarles.
Como si fuera un tema importante.. estuve pensando. Yo se que soy bastante jodida con las manías. Que las cosas me gustan a mi manera. Que ya suficientes situaciones me ponen incómoda. Ahora descubrí una nueva: no me gusta compartir toallitas. Y no hablo de usar la misma toallita entre dos, chicas, obviamente no. Digo prestarle toallitas a alguien o pedirle prestadas. Lo peor es que lo hice mil veces y es probable que lo siga haciendo. Pero entienden adonde voy? la elección de las toallitas es algo muy íntimo. Algunas las eligen por el precio, por el grosor, por el ancho, por el largo, por el material, por las alitas, por que se te clava en el orto junto con tu flor de tanga, porque había 2x1 en Coto o whatever. Me siento juzgada cada vez que alguien usa una toallita mía. Siento que esa chica debe estar en el baño poniéndosela y pensando "esta rata de mierda, por poco compra cartón la hija de puta. Que forra como me voy a olvidar mis Siempre Libre ultra-finas adaptables a mi perfecto trasero con una menstruación re light como la ensalada que comí anoche" Y yo, que entre rata y conchuda que menstrua más que la placenta de 8 partos de trillizos juntos (por minuto), compro lo que venga. Y no quiero tener que compartir eso con nadie. A partir de ahora solo presto tampones mini, para sus florcitas. Que seguramente todavía son capullitos, no?.

21.9.09

Los últimos 22 años de mi vida dije que odiaba las sorpresas. Teniendo en cuenta que con solo 15 minutos de diferencia puedo amar u odiar algo, es lógico que no quisiera que alguien me sorprendiera pensando que era una linda sorpresa y para mi no lo fuera. Primero porque para la otra persona es re feo estar en esa situación. Y segundo porque soy maliiiiiiiisima disimulando y aunque lo intente no la puedo caretear. Pero hoy, ladies and gentelman, descubrí que la satisfacción de una buena sorpresa vale bancarse mil desilusiones. (Por lo menos por hoy)

8.9.09

"Que sea un domingo más, no significa que no me de cuenta que es el domingo número 35 sin vos"

4.9.09

Que nunca les pase...

... estar meando en un baño y que, pensando que la que está meando al lado es una amiga tuya, le digas "boluda, zarpado tu meo!!!" y no sea.

1.9.09

Un mal día lo tiene cualquiera

¡Pero qué mal día, la puta madre!
Para que se den una idea, no se si llorar o romper cosas.
Para que se den una idea, no se si es bronca, tristeza, miedo, saturación o qué mierda.
Solo para que se den una idea, los músculos de mis cachetes no trabajaron en todo el día.
No era tanto lo que pedía, era que no me doliera más la garganta. O que si me iba a doler, no me olvidara la ventana abierta y me cagara de frío toda la noche.
Que si eso de todas maneras iba a pasar, no me despertara a las 7 sin poder volverme a dormir del frío. Pero que de última, si eso pasaba, no me tuviera que levantar tan temprano para ir a kinesiología. Eso obviamente no quería que pasara, pero como no podía hacer nada al respecto, solo pedía no olvidarme la dirección y entrar al lugar equivocado y tener que adivinar dónde carajo era. Pero una vez que eso ya había pasado, ya está. Solo pedía que no fuera tan embolante, y aunque no lo crean eso fue lo unico q no sucedió. Pero a cambio de eso, esperé 15 minutos que me atendiera para darme cuenta que me había olvidado la orden del médico y por eso no me podían atender. Hasta ahí ya había sido bastante molesto, pero nada del otro mundo. Ya lo había aceptado y estaba dispuesta a arrancar el día en ese momento. Así que fui a cargar nafta y arreglé con mamá para desayunar en la casa de mi hermano. Y ya no pedía casi nada, solo contar bien los tickets para no tener que gastar plata. O que el tráfico no hiciera que llegue a lo de mi hermano 5 minutos antes de tener que partir. En realidad solo pedía no tener que trabajar. Qué ingenua ¿no?. Pero bueno, por suerte mi ambiente laboral es re copado y mi jefa no es insoportable, no me trata como el orto todo el tiempo, no me echa la culpa de todo, no pretende que almuerce en 15 minutos para seguir trabajando, no me subestima, no me da un millón de cosas para hacer mientras ella se rasca, y no, definitivamente no me hace llorar.
Se que todo esto puede ser una boludez, pero por suerte tengo varias cosas más para sumar y justificar mi mal humor. Pero qué más da.