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21.12.10

Y termina así... pegajoso

Como les decía, todo era perfecto. Ellos se creían en un cuento de hadas y no tenían miedo de mostrarse así, interesados, entusiasmados, felices, frente al otro. El tiempo no pasaba y los ojos brillaban. Hasta los silencios eran encantadores. Hasta que él preguntó si podía besarla y ella sonrió timidamente. Sus mentes estaban en blanco mientras se besaban, solo podían sentir la suavidad de sus labios y disfrutarse. Él pasó su mano por el pelo de ella y la dejó en la nuca, ejerciendo la presión justa para demostrarle que ese momento era infinito. Y lo fue. Se besaron durante largos minutos. Se besaron apasionadamente. Se besaron como si fuera la última vez. Y permitanme cortar con el romanticismo, lo fue. En ese momento, él se exaltó como si un murciélago le hubiera mordido el tobillo. Sacó la mano de su nuca, se alejó de golpe y mirando para abajo pidió disculpas. Ella tardó unos segundos en entender. O mejor dicho, no entendió. Ahí está el momento de la historia en el que la gente dice "no te la pue" y empieza a opinar sobre cómo tendría que haber manejado el chico esta situación. Algunos dicen que tendría que haber hecho como si no hubiera pasado nada y ver que pasaba, otros lo justifican diciendo que "por lo menos fue sincero". Está bien, yo no creo que mentir sea la solución para nada, pero hay cosas que no es necesario decir en ese momento. Sus palabras exactas fueron "Perdón, es que hace mucho tiempo que no estoy con una chica... y... acabé". Lo dejo a su criterio.

4 comentarios:

maripii dijo...

jajajaja es geniaaaaaaaaaaal
nunca mejor contada
mi opinion, no era necesario taaaanta sinceridad
loveeeeeeee (L)

Anónimo dijo...

y yo creo q lo mejor es entre caretearla y analizar si conviene una segunda cita ( la formula seria cama mata amor), y cagarse de risa de la situacion ( es importante poder reirse de uno mismo)y de paso decirle q esta todo bien para que el chabon no se suicide ni gaste fortunas en terapia

Anónimo dijo...

jsjajjajaja me mato la encuesssta
obviamente vote lo q nadie habia votado
jajaja

pau

Anónimo dijo...

demasiada realidad para tanto romanticismo y cuentos de hadas.. uno la puede rematar con carpa..

Si me permite la autora, sugiero un segundo final:

En ese momento, él se exaltó como si un murciélago le hubiera mordido el tobillo. Sacó la mano de su nuca, se alejó de golpe y mirando para abajo pidió disculpas. Ella tardó unos segundos en entender. O mejor dicho, no entendió...

A lo que él le respondió con mucha hombría: "disculpame amor, pero de tanto besarte, me dieron muchas ganas de comer helado, darme una ducha fría y luego de todo eso, fumarme un puro del tamaño de Buenos Aires en el sector de NO FUMAR"